Nuevas técnicas de cultivo: la viticultura ecológica

Pasadas las vendimias, el enólogo se pregunta si ha hecho todo lo que ha podido para sacar el máximo potencial de las uvas vendimiadas. Algunos profesionales llegan a la conclusión de que siguiendo el mismo protocolo para varios depósitos de su bodega, el resultado de los vinos, siempre es totalmente distinto.

El enólogo sólo puede dirigir un proceso natural con las herramientas que disponga a su alrededor, que, de todas formas se va a producir espontáneamente…

Todo el mundo ya sabe que lo que realmente marca las verdaderas diferencias es la uva, el trabajo en el viñedo y la influencia de la meteorología en la cosecha anual que se define por la añada.

Es en el campo, donde más cambios se han de producir, y donde el viticultor y el enológo deben sintonizar y trabajar con el mismo objetivo. Tendrán que adaptar sus viñedos con nuevas técnicas de cultivo, a las nuevas exigencias del mercado.

Una de esas nuevas técnicas puede ser trabajar los viñedos de una forma más ecológica. En la ultima visita que hice a unas bodegas de Francia, me llamó la atención gratamente, que antes de empezar la visita, el Enologo se preocupa mucho de informar de que están trabajando en una producción que intenta ser lo mas ecológica posible. Incluso algunos de ellos llegan a poner en practica la biodinámica. Este tipo de discurso se repite de una bodega a otra allá por donde vayas.

En este orden de cosas, me llama la atención poderosamente la información que el otro día encontré por casualidad en la revista “Fertilidad de la tierra”, donde afirman que de una treintena de botellas de vino tinto procedentes de una viticultura convencional, el 100% de los vinos estaban contaminados por al menos 4 residuos de pesticidas diferentes. Alguno de ellos incluso, llegaba a tener hasta 10 pesticidas. En las muestras de viticultura ecológica, sin embargo, no se encontraban dichos residuos.

Este sobresalto es aun mayor, cuando continuando la lectura, encuentro que estos niveles de pesticidas, son mucho mas elevados que los máximos permitidos en el agua del grifo, que ya no bebe casi nadie: exactamente 5.800 veces más.

Por este motivo hoy, ya no me voy muy tranquilo a dormir, intentando pensar y reflexionar, por dónde deben evolucionar las producciones de uva. Quizás algún dia, este criterio diferenciador, sea el punto de inflexión, para la comercialización de los vinos.

Buenas noches ecologicas.

Etiquetas: , , , , ,

Deja un comentario

* no se hará público