2012: el año en el que la innovación pudo con la crisis

Si algo me está quedando claro con todo esto de la crisis, es que han cambiado incluso los principios que parecían inamovibles en cuanto a la forma de actuar y de entender el mundo. Antes podía ser suficiente con resistir y esperar a capear el temporal, pero parece que esta vez eso no va a ser bastante. El entorno evoluciona y nosotros debemos evolucionar con él, con ilusión y organización, pero sobre todo con innovación.

La innovación está en boca de todos, porque vivimos un cambio de ciclo y adaptarse rápido es tener mayores posibilidades de sobrevivir. Se intuye que la clave está en reinventarse sin mirar atrás, y, de hecho, todo el mundo está moviendo ficha. Sin embargo, el discurso no acompaña a la acción, porque no es lo mismo predicar que dar trigo.
Por eso, la innovación va a centrar todos nuestros esfuerzos a partir de ahora. Posiblemente tengamos que movernos en entornos inciertos, pero la inteligencia colectiva, la cooperación y el compromiso de personas y grupos pueden ayudar a reducir la incertidumbre y el vértigo. Posiblemente la innovación no sea la solución para todo, pero innovación y conocimiento juntos sí proporcionan valor añadido y retorno empresarial.

La cadena de valor de la enología se está transformando, y en dicha cadena la innovación escala puestos, de la mano de una adecuada gestión del conocimiento. La enología y la viticultura del siglo XXI necesitan conjugar de una manera decidida ambos aspectos.

Esa es nuestra apuesta para 2012: presentar y discutir las nuevas tendencias en la investigación, pensadas para desarrollar un mejor producto, técnica o servicio, para que realmente añadan valor al vino, a la bodega, y sobre todo, al consumidor.
Poco a poco iremos desarrollando todos estos temas en Oenoblog, igual que hasta ahora, con mucha ilusión y ganas de compartir.

Hasta entonces Feliz 2012

Etiquetas: ,

Deja un comentario

* no se hará público